ocupada no.
parece que estoy todo el tiempo bien bien tirada mirando el cielito o ese techo que tiene colores bien raros.
o tengo la mano mágica como dedos. anda de aquí para allá recorriendo ciudades y rostros pequeños con sus historias grandísimas como el hombrecito en el control que perdimos la foto y él iba cuando nosotros volvíamos. podría estar ahí detrás de una mesada bien lustrada esperarte todos los días con mi uniforme y un gorrito como de cocinera pero no es de eso, es más un adorno. se abre la puerta yo me imagino. y yo con mi sonrisa que ta la simplifico y es grande grande con multitud de oyuelitos. se siente un ruido de caja cobradora. apareces con tu cabeza super ocupada pensante preocupada alterada y una maleta de problemas problemitas problemones con trajes de colores super rayados sin brazos con narices grandes. se quieren quedar por ahí.
hay una mesita pequeña bien bien lustrada oscura y ahi te sentás. porque no viste que hay una más allá... más limpia con mejor luz más bonita quizás. tus ojos se ven pero estan perdidos. hola... qué va a servirse? yo te quiero sacar esa maleta... señores de narices fuera... una mesa que se convierte y es más que todas las de ese lugar. qué pasa si nos vamos y dejamos esas cargas sentadas tomando algo con azúcar y un vasito de soda. salimos por esa calle que nos podemos inventar completamente con árboles complejos o sin ramas, luces verdes y rayos de sol que tienen sonrisas. caminar con voces bien altas y hablar hablar como más te guste y decir tu nombre con los ojos cerrados y gritamos para que nadie nos mire. porque vamos solos pero hay mucha gente y somos solos, somos 2, vos y yo. doblar girar rodar caminar saltar correr llegar partir parar estamos por acá y por allá porque así queremos y así somos como algo tan diferentes y extraño. no se entiende. el viento puede correr y tal vez quiere hacernos compañía y cantar un poco con nosotros que tenemos una voz y pulmones enteros para dedicar canciones a muchos oídos. al final que puede hacerse de noche y todavía podemos hacer que es de día. tener a la luna y el sol ahí ninguno de los dos en el medio... esperando su turno que no queremos que llegue. tengo las manos heladas. una lágrima que te extraña. pero todo lo demás se puede compartir ahí con vos. y cuándo llega la hora... la hora de quién sabe qué quién sabe dónde...
un cortado por favor.
siento que esto se fue de mis ojos.
se fue de mi pecho.
tal vez no pueda nunca escribirlo.
tal vez solo pueda decirtelo a vos.
miércoles, abril 11, 2007
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1 comentario:
Me dejaste cautivado. ¿Cómo no habría de tirar las maletas y cumplir la fantasía? Ni todos los cortados y el café del mundo bastarian comparables para ese día de noche, y la noche de día con lágrimas que a toda costa evitaria, o buscaria provocar si de felicidad se trata. Los árboles te esperan, de todos tipos, y ese lugarcito donde caminar de dia o de noche.
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